La Trinidad en el Yoga – OM TAT SAT

Después de hacer una búsqueda en la red de entre cinco y diez minutos para ver en qué medida puede uno esclarecer el profundo significado de esta expresión – OM TAT SAT – ओम् तत् सत् – del sánscrito que está presente en los Vedas y en el mundo del yoga en general, uno se da cuenta de lo poco claro que queda desde una visión europea y enmarcada en otros senderos espirituales o religiones.

Paramhansa Yogananda lo explica bastante más claro que lo que he podido encontrar en la red,  en algunos de los libros editados tanto por Ananda Ediciones como en la SRF. Aunque normalmente lo escribía en este orden SAT TAT OM,  porque según sus enseñanzas eran o es la expresión que se identifica con la Trinidad Cristiana – PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO –.

El Padre (SAT) es Dios en su aspecto trascendental o NIRGUNA, “sin cualidades”, es decir la Conciencia Cósmica existente en el vacío más allá de los mundos fenoménicos. Es propiamente la sabiduría trascendental o la verdad que sostiene ese más allá, y por ejemplo, encontramos su raíz en palabras como SATYA – VERDAD o VERACIDAD.


El Hijo (TAT) es Dios como Conciencia Crística
inmanente a la creación, es decir la luz que alumbra lo creado, el aspecto que posibilita y da lugar en los distintos planos de lo creado al poder percibir y a poder experimentar a Dios mismo en nuestra conciencia del Ser.  Además este término lo encontramos también en la expresión y mantra TAT TVAM, que significa “Tú eres Aquello” siendo Tú, el alma o espíritu individualizado, y no cualquier idea que se refiere al ego o a la idea que uno puede tener de si mismo.

Por último y más conocido, el Espíritu Santo u OM – AUM – que expresa a Dios como la Divina Vibración Creadora. Es algo común en otros senderos espirituales y/o religiones, y curiosamente existe en este aspecto mucha similitud. El OM de los Vedas se convirtió en el sagrado HUM de los tibetanos; en el AMÍN de los musulmanes; y en el AMÉN de los egipcios, griegos, romanos, judíos y cristianos. Es por tanto, el sonido omnipresente que emana del Espíritu Santo o vibración Cósmico Invisible y es la “Palabra” o “Verbo” de la Biblia, la voz de la creación que da testimonio de la Divina Presencia en cada átomo.

El OM se puede escuchar mediante la práctica de las enseñanzas de Paramhansa Yogananda, y como en realidad no es un sonido, sino una vibración, lo puede percibir igualmente un sordo, dado que este pertenece al cuerpo astral y no propiamente al cuerpo físico.

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